Región incógnita
A la luz de mis sueños un recóndito amor
le
alarma el pesar, según confiesa, es para que
los plenilunios se alarguen sobre las rocas de mi tumba
y no
dejar pasar a mis suspiros.
Cada
región de mi paladar se
incrusta en
los deseos de una flor marchita, el mundo y su semilla.
Mi querida amante ya no sabe
sobre el llanto redondo de la noche primera, el mundo y su semilla
Que
pena me da el saber de mi sabor amargo
que sin escrúpulos abarata mi sombra ya de por
sí desnuda ante su público:
nada
mas me queda la ecuación de tu cuerpo
para navegar en mi olvido, el mundo y su semilla
región incógnita.