CONTRIBUCIÓN A LA CRITICA DE LA ECONOMÍA POÉTICA
INTRODUCCIÓN
Por CARLOS MARX
EL CAPITAL
Tomo I:
"El Proceso de Producción del Capital"
Prólogos
Sección 1:
Mercancía y Dinero
Capitulo 1:
La Mercancía
Capítulo 2:
El Proceso del Intercambio
Capítulo 3:
El Dinero, o la Circulación de Mercancía
Sección 2:
La Transformación del Dinero en Capital
Capítulo 4:
La Transformación de Dinero en Capital
Sección 3:
Producción del Plusvalor Absoluto
Capítulo 5:
Proceso de Trabajo y Proceso de Valorización
Capitulo 6:
Capital Constante y Capital Variable
Capítulo 7:
La Tasa del Plusvalor
Capítulo 8:
La Jornada Laboral
Capítulo 9:
Tasa y Masa del Plusvalor
Sección 4:
La Producción del Plusvalor Relativo
Capítulo 10:
Concepto del Plusvalor Relativo
Capítulo 11:
Cooperación
Capítulo 12:
División del Trabajo y Manufactura
Capítulo 13:
Maquinaria y Gran Industria
Sección 5:
La Producción del Plusvalor Absoluto y del Relativo
Capítulo 14:
Plusvalor Absoluto y Relativo
Capítulo 15:
Cambio de Magnitudes en
el Precio de la Fuerza de Trabajo y en el Plusvalor
Capítulo 16:
Diversas Fórmulas para la Tasa del Plusvalor
Sección 6:
El Salario
Capítulo 17:
Transformación del
Valor (o, en su caso, del precio)
de la Fuerza de Trabajo en Salario
Capítulo 18:
El Salario por Tiempo
Capitulo 19:
El Pago a Destajo
Capítulo 20:
Diversidad Nacional de los Salarios
Sección 7:
El Proceso de Acumulación del Capital
Capítulo 21:
Reproducción Simple
Capítulo 22:
Transformación de Plusvalor en Capital
Capítulo 23:
La Ley General de Acumulación Capitalista
Sección 8
Capítulo 24:
La Llamada
Acumulación
Originaria
Capítulo 25:
La Teoría Moderna de la Colonización.
Tomo: tomo lo que puedo y debo tomar
SECCIÓN I
Hambre y sudor
Magnitud:
mano callada de un espejo sabio
Que baila con una ley borracha de pleamar
Veinte milenios de vida y pan.
Instancia: mano abstracta, abstraída
Absoluta, absorta dibuja los rayos reflejos
En el arrecife flojo de las imágenes hermanas
Del mismo padre
Y se prestan el corazón una a otra
Para sentir diferente.
La digestión ocurre contigo
Pero sin ti
Sin ti la cabeza se arroja a las estrellas
alas de ellas, a las bellas mellas del escalofrío abismal.
Contigo, vive con ellas en sus llagas hechas de días y noches
Sobre una cama de quejidos molusculares
SECCIÓN II
Doble carácter de tu vientre y
Elevado el codo de tu código implacable
Y dolorido como una encrucijada
Incrustada en la lengua de la víbora musical.
Los arcos de la lluvia puntiaguda y concéntrica
Y la infinita geometría de tus funciones
No destierra tus coordenadas
En la palma cartesiana.
Son como las artes del martes las que antes
Con su manto amontonaron tus ejes herejes
En la ceja del infierno.
Te probaste todos los trajes
Todas las caras
Fueron tuyas
Y hasta la forma de las nubes quisiste
Anidar en las madrugadas
Malolientes que habitan en las
Códices de la moral de las espadas
Todo el brillo de todos los ojos
Del dinero
Se fueron con el viento a fornicar
Con las imprentas
De la ciudad vendida a
Los instintos instantes instituidos
Instructores del gobierno de los
Pájaros
Amaestrados en el circo de la
Democracia.
SECCIÓN III
Con el diluvio vinieron la primeros suspiros
En un río de voces y letras, luego
Se dispersaron por el mundo
Formando altares en las aldeas con su
Centro en los ojos del alba:
Se dan la mano
Y se pierdan en las sombras de la noche sabia.
Entonces
Bajó el dolor y se aposentó sobre el manto mudo del
Monte y
Sus picos alzaron sus
Manos como para alcanzar los diamantes del saber.
Muchos enigmas recolectaron muchas voces
Luego se mezclaron con la hierba seca
Y con el abrigo de los años duros
Hablaron en un solo tono.
Ya nadie se quedó solo en le valle de las
Hazañas pecuniarias porque el
Relámpago se quedó a dormir
Con los ríos y
El viento que cambia de traje cuando
La luna abre una escuela de poesía.
El sol,
Ah! El sol
Se fue a dormir al Banco Nacional.
Se abrió el fuego y las
Coronas de rubíes empezaron a cantar:
"Mis manos estampan la tierra
Con la copa de los árboles del valle olvidado
Y barren
Las escuelas de harina de trigo ilustrado"
"Los hierros organizados amamantan a los
Niños"
"El suelo se volvió cielo"
"Sus nubes se volvieron barcos para que los
Ejércitos de la nieve norteña despertaran
Con montes de flores del sur de palo y piedras
Heridas".
"La abejas se refugiaron en el lodo
Y el polvo se volvió
Petróleo"
No, no me miren a mis manos
No, no sientan la superficie amorfa y fría de sus besos
No, no abracen a los horizontes fríos
hechos billetes de lotería
No, no, que regresen mis ojos
Al cuartel de las ventanas abiertas del deseo y a las
Puertas con cerradura de palomas mensajeras
Ahora todo se volvió uno:
Las piedras libres = uno
Ríos mansos = uno
Ríos revueltos = uno
Ríos rebeldes = uno
Cielo quebrantado = uno
Caricias requeridas = uno
Nubes de bolsillo = uno
Sexo eterno = uno
Montes alabados = uno
Montañas trepidantes = uno
Nieves eternas de ternura = uno
Nieves = uno
Lápices alucinados = uno
Dos = uno
Dios = uno
Tres = uno
X = uno
Los árboles no pudieron mas y dejaron
Caer sus sueños sobre los resortes
Nuevos de la Unidad
Todo el mundo y sus cosas formaron un solo
Río que fue a desembocar en las
Canas de la cama de la historia cobijada
con un mar aspirante a vegetal.
SECCIÓN IV
El jugo Mágico
Los enormes cuerpos de los montes
Se juntaron tanto que las albas salieron corriendo
Tras todos los días
Unos mucho mas
Otros menos
Pero siempre después de que las noches
Se comían a los días con sus
dedos llenos de ardor e ignorancia
Y en una tierra sin libros sobre la espalda,
Corriendo las almas todas invadieron
Los documentos amables de los profesores.
Y la lucha por la longitud del pan se
Midió por la cantidad de
Quejidos hijos alertas del corazón impotente.
Sin embargo el cielo se abrió
nuevamente como cuando se reza,
Un arco iris de mentiras apartó
La llama de su lecho y la lluvia
Desde el pecho semitransparente y jugoso
Envejeció
Pero el cielo igual quedó mudo.
Las humaredas del saber se confundían
Con las del firmamento
Pero el sudor nunca perdona
Menos cuando el agua es hecha prisionera
Con lirios desterrados y con caras blancas y risueñas,
Lodos sin manantiales
Filos aburridos de dedos infantiles infatuados
Y sin leche,
Sin palomas agitadas y
Dulces en columna heroica.
SECCIÓN V
El mar se estremecía de pudor
Pero no pudo evitar el surcar de los
Barcos ágiles apelmazados con
Pedazos de ignominia.
La tautología recorrió la geometría
Herida
Y quejumbrosa del los brazos erizados
Luego se echó a escribir
panfletos para redimir a la poesía.
Un íntimo volumen fue dedicado
Al encanto perenne de la humedad del monte.
Un otro mas habló de
La pestilencia de la negación que protestó
En cuartillas motorizadas
Luego que erizadas las mañas
Invadieron sus páginas imberbes
Por debajo del esplendor de la sabiduría
Y entre ramos de flores escolares irrumpió
El silencio de los silenciados del planeta
Los redentores sin nombre ni cuenta bancaria,
Los seres sin alma en el vaticano
Las piedras de los caminos que
Llevan a las ciudades del ocio blanco.
Entre tanto la totalidad absoluta de la justicia
Absurda
Ausente
Aullante
Ahumada
Afeminada
Alarido incruento
Arrobada
Alarmante
Alocada
Amortajada
Ajada
Acomedida
Asediada
Abaratada
Abortada
Avariciada
Ah
Amamantada con brillantes
Se arroja al sexo de los poderosos.
SECCIÓN VI
¿Que delirio y que aroma de sudor es capaz
De abatir el acuerdo entre
El trueno y las gotas de
Agua verde que circulan por
Las nubes de las tardes ennegrecidas con el
Humo de las troneras
De la razón hecha madeja de cables eléctricos?
¿Que mundo siendo redondo no
Gira por su propia cuenta,
Y que trabajo no sucumbe
Ante la circunferencia de la moneda?
¿Que mirada no se apea
De la luz para enseñarle las
Faldas al banquero?
¿Que dolor no se trueca
Por pan, saliva y una película dominical?
¿Que gramática no se abre de
Brazos para recibir el lujo de las
consonantes amantes de la editorial masculina?
¿Que amplitud de criterio no se
Cansa de navegar las rutas del cielo?
¿Que horizonte no se sonroja
Ante los ataques
Consuetudinarios del fotógrafo ciego?
¿Que se espera de la esperanza
Embrutecida, cubierta de flores muertas
Y llevada a vivir a la cámara de diputados?
¿Que mañana no se horroriza
Por el despliegue de los pliegues
De las carteras espesas de la noche sin sueños?
¿Que pesar no se descascara
Horrorizado las penas como si fuera piel nueva
Siempre hambriento
Siempre sediento
Siempre abierto
Siempre alerta esperando
Que la luz podrida de los faros
Hipotecados se descuelgue
De la cruz para latiguear a los indigentes.
Siempre, siempre el siempre de
Septiembre con su mimbre
Brioso abrasivo brevemente
Abrogador y sin bravura
Bárbara o brusca?
Siempre pero
Quizá no para siempre.
Embrutecida, cubierta de flores muertas
Y llevada a vivir a la cámara de diputados?
¿Que mañana no se horroriza
Por el despliegue de los pliegues
De las carteras espesas de la noche sin sueños?
¿Que pesar no se descascara
Horrorizado las penas como si fuera piel nueva
Siempre hambriento
Siempre sediento
Siempre abierto
Siempre alerta esperando
Que la luz podrida de los faros
Hipotecados se descuelgue
De la cruz para latiguear a los indigentes.
Siempre, siempre el siempre de
Septiembre con su mimbre
Brioso abrasivo brevemente
Abrogador y sin bravura
Bárbara o brusca.
Siempre pero
Quizá no para siempre.
SECCIÓN VII
Se calló el mar en un
Ojo puritano y desde ahí emprendió
Su
Marcha
Hacia
Los rabos
De nubes
Que agitan las laaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaargas
Calles del cementerio.
Las tolvaneras del
Adiós se
Arremolinaron
En un apretón de manos
Y partieron junto con las babas de la avaricia
A romper los cristales del alba
A romper los crisoles del olvido
A romper las rampantes
Crisálidas de los meses,
Ahora asustados,
Ahora azuzados
Ahora inquietos y aceitados
A romper las laderas de los caminos sinuosos
A romper los ladridos de los perros laboriosos
A romper las suturas del viento acurrucado en los museos de arte
A romper las mangas de los sacos de los manager.
SECCIÓN VIII
La rocas reunidas para
Empedrar el infierno
No musitaron
Sino un simple rayonear de hojas
Con diseños de ingeniería sanguínea
Y las tormentas vociferantes
Empezaron a recorrer
Las sombras de los amantes del oro
Todas las manos blancas
Se pusieron negras
Todas las nubes
Lloraron hierro fundido
Todas las caras se cubrieron de
Ojos ciegos
Y el relámpago llegó
Temprano a la casa de los amos.
Los palacios inhóspitos de ternura
Abrieron sus alas y se fueron a percudir
Las fechas del calendario mudo,
La savia de los árboles sabios
Se fue a esconder
Al manto de la lluvia
Mientras sus hojas
Dejaban pasar
Los cuchillos
Las pistolas
Las balas
Las hachas
Las espadas
El fuego inocente
El llanto sordo
Los caballos enloquecidos
Los libros mancillados
Abiertos
Sangrando letras
Sin abecedario.
El sol aunque exhausto corrió las cortinas del alba
Y vio como los seres humanos eran cajas multiformes
Que edificaban palacios nuevos sobre las heridas
Frescas de la tierra
Y una multitud de documentos avergonzados
Araban un campo de manos correosas extendidas
Pero bañadas con una luz ingenua.
Desde entonces
Los cementerios están de fiesta,
De las tumbas manan empresarios
Y sus esposas
Y sus hijos
Y sus amantes
Y sus sirvientes
Y sus manos pulcras
Y sus cabelleras onduladas
Y su limpieza conceptual
Ciega la blancura de sus tumbas
Que avergonzadas
Se cubren con gloria comprada
En las universidades mas cultas
Los ríos cansados
De mirar la ceguera
De las espadas y el fuego
Corrieron despavoridos a la par con los ríos de sangre
Que manaban de los pueblos expropiados
Tercamente heridos
Y se fueron a
Navegar los mares
En los libros empotrados de la historia.